Cuatro retenciones, un turn heel y dos retornos confirmados: el saldo de NXT TakeOver 31

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En el retorno de WWE al Performance Center, bajo el formato de Capitol Wrestling Center, sede que honra parte de su memoria histórica, NXT celebró su trigésimo primera edición de los TakeOver con un set de pantallas modificado y cien participantes como público.

Finn Bálor, Io Shirai, Santos Escobar y Damian Priest mantuvieron sus cinturones. En suma, Kushida dejó entrever su turn a rudo; mientras que se oficializó la vuelta de Toni Storm y Ember Moon a la marca amarilla.

Bálor prevalece en la guerra

Una batalla frenética se gestó entre Finn Bálor y Kyle O’Reilly por el Campeonato de NXT. La química y sinergia de ambos competidores derivó en una clínica de derroche técnico. El moméntum cambió de acuerdo con el desenvolvimiento de los distintos castigos a ras de lona, al fiel estilo de la llave y la contrallave.

La sangre emergió primero del canadiense. Una patada al abdomen le sacó el aire, mas no condicionó el resto de la pelea. El ímpetu por aprovechar su gran oportunidad estelar lo hizo más fuerte: el miembro de The Undisputed Era deseaba coronarse para extender su legado internacional.

Así, centró su atención al revertir los embates del irlandés; devastó el brazo izquierdo del campeón y salió de un 1916 para aumentar el daño en las piernas de su rival. Sin embargo, los estragos de la guerra dieron pie para que la astucia de The Prince saliera a flote. Un mini Coup de Grace antecedió al sello de la casa, con el que no permitió escapar el oro.

Un mar de interrogantes se amplificó en el ambiente post-combate. Cuando O’Reilly se dispuso a levantar la mano de Bálor, en señal de respeto y reconocimiento, Ridge Holland arribó al ringside para arrojar a un maltrecho Adam Cole. El pago por ver finalizó con el consuelo de O’Reilly, Strong y Fish sobre su líder, aunado a la inquietud de Bálor.

The Io Shirai Way; Toni Storm y Ember Moon retornan a NXT

La tercera defensa de Io Shirai abrió un mundo de posibilidades dentro del roster femenil de la marca amarilla. No sólo se antepuso a la intervención de Johnny Gargano como falso réferi, en favor de su esposa Candice LeRae, sino que relució frente a una retadora de transición previo a la posible contribución de NXT en el draft del 9 de octubre.

Un Spanish Fly representó el principio del fin para The Poison Pixie. El ya clásico Asai Moonsault sentenció su caída. En el festejo de la japonesa, la británica Toni Storm apareció en las pantallas del recinto para advertirla sobre su inminente regreso a la acción.

El asombro de Shirai creció cuando la misteriosa promo del motociclista se reprodujo en la arena. Esta vez, su ruta había desembocado en el objetivo. De este modo, Ember Moon se quitó el casco y confirmó los rumores surgidos en la semana: superó una lesión en el tendón de Aquiles y volvió tras un año de inactividad.

Swerve lo intenta, pero no logra derrotar a Escobar

Isaiah Scott dejó todo de sí para consumar su carrera hacia el título Crucero, pero no logró afianzar su encomienda. Swerve demostró todo su arsenal, mas no le fue suficiente. Incluso lidió con la intromisión de Raúl Mendoza y Joaquin Wilde, en que halló a Ashante “Thee” Adonis como un aliado de su causa.

En la primera contienda oficial con la presea en juego dentro de un TakeOver, Santos Escobar dio un paso adelante en virtud de la consolidación de su reinado. El mexicano interrumpió el conteo a los dos segundos, luego de que una splash de 450 grados pusiera en riesgo su valía como poseedor del cetro.

Por ello, trasladó el intercambio a uno de los filos del cuadrilátero y provocó que Scott se golpeara en la cabeza con uno de los postes. Enseguida, lo mandó de vuelta al interior del ring y consiguió las tres palmadas por conducto de una Phantom Driver.

Kushida acaba con el sueño y expone su fiereza

Kushida no dudó en demostrar su rudeza potencial durante el arranque de la función. Aun cuando Velveteen Dream efectuaba su entrada, el japonés emergió de entre las sombras para sobreponerse rápidamente a su rival.

Después del campanazo inicial, Kushida continuó con un desglose de llaveo sobre el brazo izquierdo de Dream. Dos embates sobre el esquinero, en conjunción con un encontronazo sobre las escaleras metálicas, agudizaron su dolor. Este intentó responder con la combinación de una Dream Valley Driver y un Purple Rain, aunque el daño sufrido le impidió consumar el conteo.

A raíz de ese momento, todo se tornó en su contra. Kushida conectó una Hoverboard Lock que procuró no romper jamás: aquella con la que sometió a Dream y que mantuvo a pesar de la intromisión arbitral.

Priest descifra el latir de Gargano

En el duelo que abrió el show, Damian Priest retuvo el Campeonato Norteamericano de NXT al derrotar a Johnny Gargano. El monarca sufrió, pero su ejecución de patadas fue fundamental para castigar el cuerpo de su retador.

Johnny Wrestling resistió una temprana South of Heaven. A la postre, contraatacó con estrategia: antepuso a los camarógrafos cuando The Archer of Infamy realizó un tope por encima de la tercera cuerda.

Sobre el cierre de la acciones, Priest evadió un par de Gargano Escape’s. Además, eludió dos superkicks y revirtió el One Final Beat de Johnny TakeOver para concretar su certero Reckoning.

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